"a paz nos llamó Dios". (1Cor7:15b,RV60)
Interesante el hecho que de la iglesia le haya expresado a Pablo que "es mejor no tener relaciones sexuales", a razón de lo que también estaba pasando en Corinto. A raíz de esta mención de la misma iglesia, Pablo guía sobre el matrimonio y sus implicancias. Él ejerce una labor de sensibilidad pastoral escuchando y atendiendo la necesidad de la iglesia.
<aside> 🔥 Dios es de paz y llama a paz. Él es quien da las capacidades, delega responsabilidades y quien llama personalmente a cada uno, y Su voluntad es la única que hay que hacer. La unión matrimonial ha de ser EN EL SEÑOR.
</aside>
Porneía (griego): todo aquello que desvirtúa una sexualidad saludable.
<aside> 💡 ¿Carpe díem? NO; ni antes, ni hoy ni nunca, vivir carpe díem debería ser una elección para mí. Vivir en carpe díem es vivir para uno, de acuerdo a los criterios propios quitando de la ecuación a Dios, Su Guía y Su voluntad. Si solo me dedico a vivir al máx el presente sin prestar atención al futuro, guiándome a mí misma, es como si un ciego guiara a otro, por lo tanto debo renunciar a mí misma, a mis deseos, a mi criterio y tener como mi #puntofijooo a Cristo. En un corazón, mente y cuerpo donde Cristo NO SEA la PIEDRA ANGULAR de la vida de una persona, tanto a nivel personal como matrimonial, difícilmente esta persona o pareja podrá hallar PAZ.
Casarse o no casarse no es pecado; sin embargo la condición del corazón de aquella persona que decide ser UNO con otra que aún no ha decidido tener una renovación diaria de sí misma en Jesucristo, llevará su vida personal, y por ende matrimonial a una vida sin armonía, sin amor, SIN PAZ. Por ello, debo llevar mi proceso de crecimiento al Señor, ya sea que me case o no. Seguir creciendo...
Hoy en día el pensamiento escéptico sobre el matrimonio está fuertemente arraigado y promovido en la sociedad, llevando a concebir lo que un día fue instituido como un don hoy perdió valor, desacreditando al Creador y desvirtuando el regalo que en vez de ser atesorado y de bendición, hoy es prostituido y, en algunos casos, de maldición, ¿Por qué? porque termina llevando al hombre a ser esclavo de los deseos sexuales, y no a tener un dominio de la propia voluntad, firmeza en su corazón y que busca agradar a Dios bajo la guía del Espíritu Santo. (v) ¿Carpe díem? NO, porque "a paz nos llamó Dios". (en todo ámbito)
</aside>